Hay momentos en la trayectoria de una artista en los que se siente la necesidad de detenerse y tomar la palabra, por mucho que el pudor te susurre al oído que guardes silencio.
Y aquí estoy, con el síndrome del impostor instalado a mi lado, examinando cada adjetivo, cada sustantivo, cada adverbio… Lo miro de reojo mientras juzga mis palabras y él, implacable, me devuelve un gesto de desaprobación. Dudo, tacho, cambio, modifico el texto. Y, de repente, el predicado revela al sujeto y todo cobra sentido.
Entonces dejo de mirarlo y, con educación, lo invito a marcharse.
Esta vez, la última palabra la tengo yo.
Y empiezo.
Mi participación en Spanish Art in New York 2026 se ha materializado a través de Silencio cultural, una pieza reconocida en una de las secciones de la Bienal de Fotografía de Córdoba.
La obra forma parte de un proyecto que reúne a artistas españoles y lleva sus creaciones hasta uno de los espacios urbanos más reconocibles del mundo. En este contexto, las piezas se presentan en formato audiovisual, con vídeos de un minuto proyectados en las grandes pantallas de Times Square.
La selección artística ha estado a cargo de Enriqueta Hueso, directora de la Galería Orient & Occident, mientras que la preparación técnica y el envío del material audiovisual corresponden a Santana Art Gallery.
Para mí, esta participación representa una oportunidad de ampliar el recorrido de mi trabajo y acercarlo a un contexto internacional, sin perder de vista aquello que da sentido a mi práctica artística: la necesidad de crear, comunicar y transmitir a través de las imágenes.